martes, 19 de febrero de 2008

El Vatídico I: Aprendiz de Asesino


Hacia tiempo que un libro de fantasía épica no me gustaba tanto, jeje.

De la autora Robin Hobb, nos llega una serie de libros centrados en la figura de Traspié Hidalgo Vatídico y el reino de los Seis Ducados. Este primer libro es sólo una introducción, que nos cuenta la infancia y primera juventud del protagonista: de los 6 a los 14 años aproximadamente, a la vez que empieza a colocar y presentar al resto de los personajes que configurarán la historia. Estoy deseando leer el segundo, jeje^^

A los 6 años nuestro protagonista es abandonado a las puertas de un fuerte por su familia materna, que no puede mantenerlo y exige al primogénito del rey, Hidalgo Vatídico, que se haga cargo del niño como padre suyo que es. Así, el niño, que recibe el nombre de Traspié por causas "obvias", se queda al cuidado del caballerizo de Hidalgo, Burrich, ya que su padre decide renunciar al trono y retirarse con su esposa lady Paciencia a un paraje tranquilo ante el escándalo suscitado, ya que queda confirmado que es ella quien no puede tener hijos.
El caso es que el abuelo de Traspié, el rey Artimañas, decide acogerlo y educarlo a cambio de su lealtad, para convertirlo así en la "mano que se esconde detrás del rey", por lo que empezará a instruirse como asesino.
Y mientras tanto los Piratas de la Vela Roja asolan el reino, dejando a su paso una red de forjados, seres humanos a los que han desprovisto de todo sentimiento y que sólo se rigen por instintos primitivos...

Me encanta el mundo creado por esta autora. En él, los nombres tienen una especial importancia, ya que reflejan el carácter de sus portadores. Así Veraz, el segundo hijo del rey, se caracteriza por ser incapaz de mentir, mientras que Regio, el hijo pequeño, sólo pretende destacar con lujosas ropas y organizando/acudiendo a suntuosas fiestas. Aunque en el caso de Lady Paciencia el nombre no parece muy adecuado xDDD
También hay una especie de magia, en concreto dos vertientes: la Habilidad, considerada sagrada, y la Maña, una blasfemia. Mientras que la primera consiste en la capacidad de comunicarse y otorgar fuerza a otros seres humanos con la mente, la segunda es muy parecida, salvo que en vez de entrar en la mente de personas lo hace en la de los animales. Muy pronto Traspié demuestra aptitudes para la Maña, ante el miedo de Burrich, que intenta evitar por todos los medios que el niño siga por esa peligrosa senda...
Aparte de crear unos personajes interesantes, así como las relaciones que se establecen entre ellos, me gusta el estilo narrativo de esta mujer. Ya sabéis que una de las cosas que más me molesta en la literatura fantástica es la excesiva descriptiva que suele contener. Pues en este caso apenas lo he notado, y es un auténtico gustazo el ir leyendo descripciones amenas nada recargadas que evitan que pierdas el hilo de la historia. Y tampoco encontramos en él los clásicos elfos o enanos, al menos por el momento.
Resumiendo, un muy buen libro, una magnífica introducción de la que si sigue por ese camino será una gran saga^^