Este tomo único de Arina Tanemura fue publicado originalmente en la revista
Ribon de la editorial Shueisha. Aquí la podemos leer gracias a Planeta, y aunque a mí Tanemura no es una autora que precisamente me desagrade (
Full Moon me gustó mucho excepto el final) esta desprende un tufillo que no veas...
Ion tiene un conjuro: sólo tiene que deletrear su nombre para que le ocurra algo bueno. Y un sueño: enamorarse de un chico que persiga hacer realidad sus sueños. Y un problema: el presidente del consejo de estudiantes está enamorado de ella y siempre le declara su amor por mucho que ella le rechace. Huyendo de él conocerá a Mikado, el presidente del Club de Poderes Psíquicos. Tras este encuentro Ion conocerá el amor, y conseguirá llamar la atención del chico que le gusta porque…¡resulta que ella tiene poderes, su conjuro es real! Pero…¿conseguirá que Mikado se fije en ella como mujer y no como alguien que tiene habilidades especiales?
Aunque Tanemura mete el tema de la fantasía, la obra está llena de topicazos. Ion es un personaje demasiado trillado en el género: guapa, popular, alegre, simpática y bla-bla-bla. Las cosas que dice y hace, al principio achacables a la edad y las tonterías que todos hacemos cuando estamos enamorados, caen por su propio peso tras una determinada conversación, en la que descubrimos que la pobre no es que esté cegada por amor, es que no da más de sí. Si no mirad la diferencia entre estas dos frases:
- “Pero algún día…haré que digas que te gusto, y no por mis poderes psíquicos”. Okis, el chaval pasa de ti y tú te has propuesto conquistarlo. Perfecto. Yo soy la primera que en alguna ocasión he dicho que un determinado chico sería para mí sí o sí, aunque nunca he pensado de manera tan ñoña xDDDD
- Situación: están bajo la lluvia, ella le confiesa que le quiere, él le abraza pero a los dos segundos se separa de ella y le dice que no siente lo mismo. La respuesta de ella, literal, es: “Si…si eso es lo que piensas…¿por qué me has abrazado?¿por qué me has hecho creer que…?Antes…cuando me dijiste que me necesitabas por mis poderes me hiciste tan feliz. Pero en realidad yo…no soy tan fuerte…¡¡¡porque sólo soy una chica!!!”. MEEEEC. Pero, ¿de qué vas? ¿A qué viene eso de “sólo soy una chica”, dicho con ojos llorosos además ¬_¬ ? Entiendo que tras lo ocurrido la tía se sienta insegura, pero de ahí a achacarlo a su condición de mujer hay un camino muuuuy largo. Lo siento, pero esa última frase sobra, se mire como se mire.
Pero si pensabais que esto se acababa aquí tranquilos, que nuestra heroína tiene cuerda para rato y la aparición de su rival (siempre hay una rival) no hace más que confirmar que nuestra protagonista, como mínimo, no tiene amor propio ninguno....
Imaginaos que un chico os gusta y de repente aparece la ex, que quiere volver con él, se da cuenta de que tú también vas detrás de él y como no le eres indiferente al chaval, la muchacha se dedicara a tratarte como un trapo. Yo no sé vosotros, pero os aseguro que en mi caso lo último que haría es intentar hacerme amiga de ella aún a costa de mi propia salud. La Tanemura se ha pasado a la hora de crear a Ion, la ha intentado hacer tan mona y adorable que ha caído en lo cursi y tonto.
Hablemos ahora de los otros personajes. De Mikado, el chico, que se lleva todo el tomo dudando de sus sentimientos. Del presidente, que es todo lo contrario a Mikado ya que tiene bien claro lo que siente, y a que a pesar de su tontería es el único que tiene un poco de cabeza en toda la historia, aunque todavía me pregunte dónde se ha agenciado a su ayudante, que es el más raro de todos xDD
No podían faltar las amigas de nuestra protagonista, que simplemente están ahí para rellenar, porque las pobres pintan más bien poco, por no decir nada, y encima una de ella se lleva todo el rato llorando (en serio, sale poco, pero cuando sale está hecha una magdalena, el motivo: desconocido). Y esa madre…una vez puesta la madre en escena se entienden muchas cosas. Aquí me voy a ahorrar un determinado comentario, pero no me gustó nada el modo en que transmite un determinado mensaje: "venga chicas, quedaos embarazadas jóvenes, que yo tuve a Ion con 16 años y soy superfeliz". Maldición, al final lo solté xD
El dibujo
Primerizo. Se nota que es Arina Tanemura pero personalmente en Ion su estilo no es tan bonito como el de otras obras. Los personajes femeninos son sólo ojos; y las caras y el pelo no terminan de estar conseguidos. Al menos los cuerpos sí son proporcionados. Su estilo es mucho más simple, no es tan recargado como el actual, pero por ese mismo motivo da la sensación de que las viñetas están vacías ;P
Edición
Formato estándar sin sobrecubiertas, con sentido de lectura occidental. El precio, 6,95€
Valoración final
Si queréis leer algo de esta mujer, probad con
Full Moon, que como ya he dicho, a pesar del final es lo mejor que ha escrito. Pero desde luego ni se os ocurra acercaros a Ion, porque es mala con ganas. Yo os he avisado, luego no me vengáis llorando si no os gusta xDDD
Nota: 4